Dejar en la estacada: Abandonar
a alguien,
en una situación comprometida, que puede ser un negocio o un peligro
grave. El dicho proviene de la época en la que se llevaban a cabo -en
unos terrenos circundados por "estacas"- desafíos solemnes, torneos,
justas y juegos en los
que el participante perdía o moría en ellos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario